Portada: Título: ¿La Construcción Social de Qué?

¿La Construcción Social de Qué?

Autor: Ian Hacking Temas:  - Sociología
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Sociedad y cultura
Editorial:  Paidós Páginas: 400
Lugar de Publicación: Madrid Fecha: 2001

  Sipnosis:

  En el debate sobre la construcción social hay implícita una cuestión importante: ¿qué se está construyendo en realidad? ¿Los hechos? ¿El género? ¿Una persona? ¿Un objeto? ¿Una idea? ¿Una teoría? Cada caso implica una noción diferente de construcción social, razón por la cual el presente libro se dedica a explorar un amplio abanico de ejemplos con el fin de revelar las profundas cuestiones que subyacen bajo formas enfrentadas de ver la realidad.

  Especialmente problemático se muestra el estatus de las ciencias naturales, tema en el que Hacking encuentra alguno de sus ejemplos más esclarecedores: desde el conflicto entre los enfoques biológico y social de la enfermedad mental hasta los distintos conceptos que está vertiendo la investigación actual sobre la geología de los sedimentos. Y no sólo presta especial atención a la cuestión del abuso infantil –una realidad incuestionable, aunque la idea de abuso infantil también sea un producto social--, sino que también examina con ponderación las formas en que la investigación sobre las nuevas armas influye no tanto en el contenido como en la forma de la ciencia. Escrito con elegancia y fino ingenio por uno de los más distinguidos filósofos de la ciencia de la actualidad, este texto cuestiona los argumentos más habituales sobre la naturaleza del conocimiento y arroja luz sobre sus más oscuros recovecos.


¿Has leído el libro, te interesa el tema, lo recomendarías? Queremos saber tu opinión y todo aquello que quieras contarnos. Háblanos!!


La opinión del lector:

Merchadalli
Yo Merchadalli gran critico literario de renombre internacional opino que este tipo no sabe de lo que habla, es igualito a Fukuyama, utiliza un título alarmante para engordar sus bolsillos. Sin embargo les recomiendo mi libro titulado la construccion de adelgazar, donde manoseo temas como las balanzas de pagos, los dilemas éticos de butrageño y montesainos y la montenización del mundo. Sin mas que agregar se despide este paradigma intelectual anti global, pero globalizado al fin (que frase eh).



Crítica:

  Desde que Peter Berger y Thomas Luckmann afirmaron, en un ya clásico libro de 1966, que nuestra experiencia de las cosas que llamamos "reales" resulta de una "construcción social", las tesis "constructistas" no han dejado de proliferar. El canadiense Ian Hacking —autor de una considerable obra de divulgación filosófica en la que sobresale su ¿Por qué el lenguaje importa a la filosofía?, de 1975— se ha dedicado a listar los libros aparecidos últimamente con títulos que comienzan con la expresión La construcción social de..., y lo que se desprende de su pesquisa es que no hay virtualmente nada —desde la infancia hasta las micropartículas de la materia, la homosexualidad y la pobreza— de lo que no pueda afirmarse (hasta caer en el lugar común) que es el resultado de un proceso de ese tipo.

  ¿Es eso bueno? En cierto sentido, sí: saber que lo que a priori se nos presenta como natural y necesario es producto de un conjunto de interacciones materiales y simbólicas contingentes e históricamente situadas es altamente liberador. Permite socavar la autoridad de las clasificaciones establecidas y de los poderes a ellas asociados, y evita la reificación de las relaciones y la fetichización de las cosas. Utilizo intencionalmente esta terminología, que remite a esos grandes momentos del pensamiento crítico de la modernidad que son las obras de Carlos Marx y de Georg Simmel, sólo para sugerir que la originalidad de las tesis de la "construcción social" no es tal vez tan grande como a veces tendemos a creer. No hay duda de que esas tesis tienen, como el propio Hacking reconoce, una muy reivindicable función de "desenmascaramiento" y desnaturalización.

  Sin embargo, el último libro de Hacking, sugestivamente titulado ¿La construcción social de qué? (Paidós), postula que la metáfora de la construcción social, que tuvo un gran impacto al servicio de algunas causas enteramente justas (como la feminista), corre el riesgo de volverse tristemente inocua: ¿Qué virtud emancipatoria puede tener el "descubrimiento" de que, verbigracia, la discapacidad, la nación o el sida son construcciones sociales, si no hay nada que no lo sea? O, para formular la pregunta con menos escepticismo: ¿en qué específicas condiciones puede hoy mantener su eficacia retórica y política la denuncia del carácter construido de tal o cual elemento de la realidad social? Parte de este libro de Hacking —escrito en su lenguaje ameno y ágil de filósofo desprejuiciado y erudito— está dedicado a dar respuesta a este problema. Por otro lado, la pregunta "¿la construcción social de qué?" debe ser leída literalmente: ¿Qué es exactamente lo que decimos que es "construido" cuando afirmamos la construcción social de, digamos, la anorexia, o el déficit fiscal? ¿Será "la cosa" misma de la que hablamos, o el conjunto de significados que una sociedad teje en torno a ella? Pero, ¿es que acaso los significados que una sociedad da a una cierta cosa no repercuten en el modo mismo de ser de esa cosa, en el modo en que nosotros nos comportamos en relación con ella, e incluso en los modos en que la "cosa" se comporta? Así, Hacking lidia en este libro no sólo con "la difícil distinción entre objeto e idea", sino con los que él llama los "efectos bucle" de las clasificaciones con las que, al dar cuenta del mundo, contribuimos en realidad a configurarlo.

©Eduardo Rinesi Clarin (2/07/2001)