Portada: Título: En defensa de la Política.

En defensa de la Política

Autor: Bernard Crick Temas:  - Ciencia Política
- Gobierno y Estado
Editorial: Tusquets Páginas: 336
Lugar de Publicación: Madrid Fecha: 1999

  Sipnosis:

  En 1962 un joven profesor de ciencias políticas de la London School of Economics redactó un manifiesto en defensa de su disciplina. Poco podía imaginarse que éste, escrito desde el entusiasmo por la política como método de toma de decisiones, se convertiría en una obra clásica, un manual imprescindible y todavía vigente para todo aquel que se acerque con prevención o desconfianza a la complejidad de la política.
Bernard Crick admite que la necesidad del compromiso y la permanente lucha por el poder que caracterizan la política ofrecen argumentos persuasivos a sus críticos, pero ésta es sin embargo la única alternativa al «gobierno por la fuerza» que permite simultáneamente la libertad y el orden, pese a la confusión que a veces produce. Crick defiende la política frente a quienes intentan identificarla con (y reducirla a) ideología, democracia, nacionalismo o tecnología. Porque ninguna de estas claves interpretativas hace justicia a su versatilidad ni a sus verdaderas virtudes y potencialidades.
Escrito con una prosa ágil, un estilo ameno y una ironía muy británica, este libro es un elogio optimista que nos incita a apreciar la política antes de que sea demasiado tarde y debamos echarla de menos.

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Crítica:

  Bernard Crick que ha sido profesor en la London School of Economics y en la Universidad de Sheffield se acoge a una autoridad tan veterana como Aristóteles, teorizador de la politeia o gobierno mixto, para emprender una apasionad defensa de la política como proceso de conciliación creativo de intereses divergentes cuando éstos tienen poder bastante para exigir ser tenidos en cuenta. En sentido analógico, la política funciona como el mercado, esto es, como un mecanismo de regulación de los precios de todas las demandas sociales; no abarca, así pues, cualquier variante del poder, ni tampoco existe al margen de las condiciones históricas: " Es la forma de gobierno de las sociedades libres". La política constituye una respuesta a las necesidades de comunidades plurales con intereses divergentes y puntos de vista morales distintos; las sociedades industriales avanzadas han llevado hasta el último extremo este modelo.
(.) Será inútil, por tanto, buscar un rastro en comunidades primitivas cercanas a los límites de supervivencia que no ofrecen lugar para el ocio ni margen para la tolerancia; algo semejante ocurre también en los países avanzados en tiempos de guerra, que ponen entre paréntesis el funcionamiento normal de las instituciones. El ensayo hace una quíntuple defensa de la política frente a la ideología, la democracia, el nacionalismo, la tecnología y los "falsos amigos", en los campos conservador, liberal y socialista."

©Javier Pradera El País(31/03/2001)