Portada: Título: Una extraña dictadura.

Una extraña dictadura

Autor: Viviane Forrester Temas:  - Actualidad
- Sociedad y Cultura
- Globalización
Editorial: Anagrama Páginas: 179
Lugar de Publicación: Madrid Fecha: 2001

  Sipnosis:

Tras vender un millón de ejemplares con su anterior trabajo, Viviane Forrester tenía el listón muy alto. El horror económico fue traducido a 25 idiomas y levantó un auténtico vendaval en los sectores económicos de medio mundo. La primera incursión de esta novelista francesa en el mundo de la economía fue una clara contestación al ultraliberalismo, a pesar de no tener ningún tipo de formación en este campo. El horror económico fue una apuesta arriesgada para denunciar la política económica de algunos países que lejos de aprovechar su crecimiento para redistribuir la riqueza, acentuaba las desigualdades sociales. Forrester consideraba esta situación irracional. Se lanzó al vacío sin red y triunfó. 

  Durante los últimos tres años, la escritora francesa se ha dedicado a viajar por todo el mundo y comparar las teorías que apuntó en su anterior obra con la realidad. Tras este largo bagaje, Forrester llegó a la conclusión de que se había quedado corta en sus críticas al ultraliberalismo. Por este motivo se puso manos a la obra y comenzó a escribir la continuación de su ópera prima económica. Así vio la luz Una extraña dictadura, más feroz que El horror económico, una obra que sin duda dará mucho que hablar. Toda persona que lea este libro se encontrará un alegato contra la dictadura, el totalitarismo y la especulación económica.

 
Viviane Forrester decidió titular su libro Una extraña dictadura porque, según su parecer, estamos ante una dictadura en la que el tirano no aspira a tomar el poder, sino a arrebatárselo a quienes nos gobiernan. Esta política de vocación totalitaria, añade la autora, destruye la economía en beneficio de la especulación, provoca despidos masivos y da prioridad al lucro por encima del bienestar humano.

  El mensaje que Viviane Forrester transmite en Una extraña dictadura encandilará sin duda a muchos jóvenes a pesar de que su autora cuenta con 70 años, por cierto, muy bien llevados. Fiel a su metódico estilo, la escritora gala deja bien claro la diferencia entre globalización y ultraliberalismo. Forrester cree que cada día más la globalización, en relación a las nuevas tecnologías, es necesaria y beneficiosa. Sin embargo, cuando este concepto se quiere gestionar de una manera ultraliberal, aparecen las desigualdades sociales que tan bien caracterizan a las sociedades occidentales.

  Forrester alerta sobre los riesgos que puede sufrir la economía de mercado. La autora afirma que por primera vez en la historia, una inmensa mayoría de hombres y mujeres ya no son indispensables para la minoría que rige los destinos de la economía mundial. La autora también considera que la economía puede abandonar su carácter productivo para convertirse simplemente en un acto especulativo en el que los trabajadores ya no serán necesarios.

  La autora de Una extraña dictadura fue una invitada estrella en el Foro Económico Mundial de Davos de hace dos años, ocasión que aprovechó para llevar la contraria a toda la élite económica mundial allí reunida. Sin duda alguna, Forrester es todo un carácter.


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La opinión del lector:
 
Amelia Isabel Ramos
ESte libro lo he leído en una noche, jamás había leído algo así, tan lleno de verdad. Vivo en Argentina y lo que está escrito en él es la replica de lo que sucede aquí. Además, esta autora tiene una profundidad en lo que piensa y escribe totalmente diferente a autores que escriben del mismo tema. Acá noto que está la verdad, no mentiras con adornos, es lo que en realidad estamos pasando.
 

Contraportada:

  La imposición del ultraliberalismo como modelo globalizador, como régimen político único y planetario, supone una extraña dictadura, más refinada y efectiva que cualquier tiranía institucional, ya que no necesita golpes de estado ni guerras para imponerse, sino que instaura además una apacible normalidad democrática.

  La autora, bien conocida por El horror económico, demuestra que las empresas crecen cuantos más empleados despiden, con lo que no sólo se destruye el estado de bienestar, sino que se pone en riesgo la pervivencia de muchas de las profesiones tradicionales. Pero ese modelo tiene su propio punto ciego: el del capital especulativo, que sólo persigue el beneficio privado. Un lúcido alegato contra la globalización económica.