Portada: Título: La economía del hidrógeno.

La economía del hidrógeno

Autor: Jeremy Rifkin Temas:  - Economía
- Sociedad y Cultura
- Globalización
Editorial: Paidós Páginas: 320
Lugar de Publicación: Madrid Fecha: 2002

  Sipnosis:

  En La economía del hidrógeno, Jeremy Rifkin nos acompaña, en un viaje revelador, a otra gran era comercial de la historia. Rifkin prevé el nacimiento de una nueva economía basada en el hidrógeno, que cambiará radicalmente la naturaleza de nuestras instituciones sociales, políticas y mercantiles, al igual que hicieron la energía del carbón y del vapor al comienzo de la era industrial. Rifkin observa que nos acercamos rápidamente a un punto crítico en la era de los combustibles fósiles, de consecuencias potencialmente desastrosas para la civilización industrial. Si hasta ahora los expertos habían dicho que todavía nos quedaba petróleo crudo disponible para cuarenta años, más o menos, algunos de los principales geólogos actuales han comenzado a sugerir que la producción global podría tocar techo e iniciar un descenso continuado mucho más temprano, quizás a finales de la primera década del nuevo siglo. Los países productores no pertenecientes a la OPEP se están acercando ya a su techo de producción, lo que deja la mayor parte de las reservas restantes en los países de Oriente Medio, marcados por la inestabilidad política. Y las crecientes tensiones entre el Islam y Occidente dificultarán probablemente aún más nuestra posibilidad de acceder al petróleo a un precio asequible.

Sin embargo, Rifkin afirma que está naciendo un nuevo régimen energético capaz de reconstruir nuestra civilización sobre bases radicalmente nuevas. La economía del hidrógeno hará posible una profunda redistribución del poder, de amplias consecuencias para la sociedad occidental. El actual flujo centralizado y vertical de la energía, controlado por las compañías de servicios y las compañías petroleras globales, quedará obsoleto. En la nueva era, dice Rifkin, todos los seres humanos podrán ser a la vez productores y consumidores de su propia energía.


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 La opinión del lector:
 
Juanma

He leído el libro con mucho entusiasmo ya que llevo algo así como dos años interesado en esta nueva forma de energía que parece que se impondrá dentro de no mucho tiempo. Si el hidrógeno se obtendrá de forma fácil y barata y las pilas de hidrógeno combustible serán también baratas, podremos reducir el precio de todos los bienes materiales que usen electricidad procedente de la energía producida por el hidrógeno.

Lo que no me ha quedado claro es lo de la producción de fertilizantes petroquímicos. ¿Cómo serán sustituidos éstos? Lo que parece claro es que los vehículos sí podrán funcionar con hidrógeno dentro de poco y ya hay autobuses y coches prototipo que así lo demuestran.

Sin duda es un revolución económica, social y ecológica esta introducción del hidrógeno para producir energía. En mi opinión hemos llegado a un nivel de desarrollo económico muy elevado. La llegada del hidrógeno como fuente de energía no hará sino elevar aún más ese nivel sólo que esta vez sin contaminar demasiado o nada. Los países pobres (si realmente esta tecnología llega a ellos y es barata) podrán usar esta energía limpia y barata para, por ejemplo, extraer agua para la agricultura, con la consiguiente reducción del hambre.

A ver si los gobiernos de los países industrializados hacen ya algo para hacer el cambio del petróleo al hidrógeno lo antes posible. Es algo interesante saber que el autor del libro, Jeremy Rifkin, es asesor de presidentes de gobierno de muchos países. Espero que se lean el libro e inviertan dinero público para investigar en la nueva tecnología para la obtención y consumo de hidrógeno. Por lo visto Canadá es pionera y lidera la producción de electrolizadores. Espero que España no se quede atrás en la producción de estos componentes, no vaya a ser que importemos pilas de combustible a cambio de exportar tomates como nos ha pasado casi siempre. Las petroleras que son las compañías más poderosas, deberían invertir mucho dinero para implantar centrales de suministro de hidrógeno, y no sacar más productos derivados del petróleo.

En fin, estoy deseando de ver comenzar esta nueva economía y de ser partícipe en ella.
 

Eva

Me gustaría tener información sobre la distribución del hidrógeno y sus riesgos.