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La Ceuta que nadie quiere ver

ABBAS LACHMI

 

Los reporteros de Antena3 en el programa que se emitió el 14.10.01 titulado 'los españoles de Bin Laden' realizado en La Ciudad Autónoma de Ceuta no han podido evitar el tufillo sensacionalista de su reportaje buscando una supuesta conexión talibán en nuestra ciudad.

Estos reporteros anduvieron por las barriadas de mayoría de origen marroquí -aunque a las autoridades españolas les gusta llamarlas musulmanas- sin encontrar lo que ellos buscaban. No les quedó más remedio que provocar las opiniones, según declaran algunas de las personas que salen en el reportaje, para obtener una noticia impactante donde no la había.

Lo que no evita que haya personas cargadas con las duras cadenas de los agravios y las frustraciones de generaciones. Aunque es cierta esta situación de exclusión y de marginación, no justifica las irresponsables opiniones vertidas en dicho programa, y que como mucho llegan sólo a opiniones muy personales.

La línea editorial de Antena3 no le permite ir más allá de la actualidad, nosotros les vamos a mostrar ese negro pozo de desesperación que supone no tener una identidad propia acentuada por la exclusión social y la marginación cultural. Donde pueden medrar ideas retrógradas e irracionales y sentimientos aberrantes.

Relaciones medievales

La falta de unas condiciones de vida dignas siempre son fuente de conflictos sociales sin la necesidad de la aparición de ningún iluminado. La situación que padece la mitad de la población de Ceuta, es decir, la población española de origen marroquí, tenemos que buscarlas en la historia: "la separación radical entre el mundo cristiano y el mundo musulmán no se ha movido un ápice en los últimos 50 años"(el país 28.08.99). Según el Primer Congreso sobre Inmigración, Multiculturalidad, y Convivencia de la Ciudad de Ceuta, celebrado este mes de octubre de 2001, estas relaciones intercomunitarias aún siguen rigiéndose por "códigos medievales".

Estos provocadores de micrófono en ristre le han hecho un flaco favor a la profesión periodística manipulando el derecho a la libertad de expresión. Lo primero que han conseguido con su sensacionalismo amarillista es crear la alarma e inquietud social, a la vez de acentuar más la desconfianza entre "las dos grandes comunidades que conforman el cuerpo social de nuestra ciudad" (Ponencia 6º Congreso CC.OO. de Ceuta).

La prolongación natural del enemigo secular

Nadie tiene derecho a utilizar un medio de comunicación público para buscar la escabrosidad antes que la veracidad. Ya que habían hecho tan largo viaje podían haberse interesado de asuntos de mayor calado social; como por ejemplo qué les había significado a los 'musulmanes' tener la nacionalidad española. Hasta fechas recientes, 1985, año en que se publica la primera Ley de Extranjería, la población de origen marroquí ni siquiera tenía el pasaporte de apatrida.

Marruecos no los reconoce como ciudadanos suyos y la España predemocrática los consideraba como la prolongación natural del enemigo secular.

La España democrática les tuvo que conceder la ciudadanía obligada por la necesidad de homologación con Europa, pero esta ciudadanía no ha supuesto un cambio efectivo en sus condiciones de vida. Veamos qué queremos decir con esto. Empecemos con algo que hoy está calando en la sensibilidad de la opinión pública mundial: el rechazo del racismo. Veamos qué se opina de nuestra ciudad. "El racismo está muy arraigado en la hiperconservadora sociedad ceutí" (El País: 28.08.99). Hasta el año 85 del siglo XX no se empieza a conceder la ciudadanía española de manera general a la población ceutí de origen marroquí.

Vivir en árabe y estudiar en español

Un poco antes, con el franquismo aún el poder, en el año 67 se empieza a permitir el acceso a los colegios públicos de los niños "musulmanes". Treinta años después "...mientras el 50% de los escolares son musulmanes, sólo tres de los más de mil profesores profesan esta religión" (el País: 28.08.99).

Las consecuencias de la esquizofrenia de vivir en árabe y estudiar en español han sido un fracaso escolar devastador cultural y socialmente al punto que algunas asociaciones profesionales y sindicatos se han visto en la obligación de plantear "medidas de discriminación positiva dirigidas al colectivo musulmán" (Ponencia 6º Congreso de CC:OO de Ceuta).

Cuando se habla de la enseñanza del árabe en las escuelas públicas de Ceuta, los adelantados de la cultura que ha dado a la humanidad un Ibn Hazm, un Cervantes, o aun Pablo Neruda; dicen: "el que quiera aprender árabe que se vaya a Marruecos". Paradojas de la vida, aunque en los colegios no se enseña la religión musulmana; no hay barriada musulmana que no tenga su mezquita principal y dos o tres zawias. Con la llegada de la democracia, desde la administración pública se favoreció el asociacionismo islámico en detrimento de la sociedad civil.

Tejido social asimétrico

Veamos ahora un asunto con mayor enjundia, como es el trabajo y cómo se reparte en nuestra ciudad; pero antes volvamos a citar la Ponencia que será presentada en el 6º Congreso de CC.OO de Ceuta: "la falta (...) de integración está generando un tejido social asimétrico, en el que los centros de decisión social, y los estratos más favorecidos de la sociedad (ceutí) son ocupados por miembros de un colectivo (el cristiano), mientras que la pobreza y la marginación se concentran, mayoritariamente, en los sectores de población del otro (el musulmán).

Traducido al entendimiento de la calle esto quiere decir que Ceuta es la autonomía española con mayor tasa paro, y de ese paro un 80% lo forman trabajadores de origen 'musulmán'. Un ejemplo que llama la atención es que la administración pública absorbe el 60% del empleo de Ceuta; la población de origen marroquí sólo ocupa el 0,5% de ese empleo. En concreto, de 12 mil empleados, 60 son de origen marroquí o 'musulmanes de Ceuta'.

Más del 45% de votos ceutíes son 'musulmanes'

En otro orden de cosas, al día de hoy más del 45% del total de votos es "musulmán". En resumen, ésta es la Ceuta real y no la que quiere reflejar Antena3 en su programa; y de seguro, nos atrevemos a afirmar, que si le hubieran prestado un poco de atención a estos temas habrían echo un servicio a la sociedad española dándole a conocer las 'otras' realidades de España.

Como es fácil de colegir con materiales tan poco dúctiles, ningún artesano es capaz de crear algo para la integración, la multiculturalidad, o la convivencia que en todo caso será una convivencia de monumentos. Para finalizar, el Islam no necesita de nosotros, y por supuesto de ningún iluminado advenedizo, para seguir siendo un ejemplo vivo de tolerancia, mestizaje, y de asimilación cultural que le hacen merecedor de ser parte fundamental del bagaje cultural y civilizatorio de la Humanidad.